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3.5.17

Reconstrucción sin cambios

Germán Alarco
(Diario Uno, 28/4/2017, p. 9)

El Congreso de la República acaba de aprobar la ley que crea una autoridad para la reconstrucción con cambios y establece diversas disposiciones extraordinarias para la intervención del gobierno nacional frente a desastres. La discusión fue de dos días aunque al final se impuso la mayoría a la par del reinicio de la discusión informal sobre el indulto al reo Fujimori o la liberación de presos mayores de 75 años. Se hicieron cambios a la propuesta original del Ejecutivo pero se mantienen serios problemas en la misma. Antes de someterlo a la discusión del pleno debió darse al menos cinco días para que, entre otras, las organizaciones sociales y profesionales del país pudieran opinar.

La ley parte mal desde sus tres primeros artículos en que se minimiza la fase de planeamiento, ya que esta se orienta exclusivamente a la implementación. Se habla de contar con un plan en solo 90 días. Deberían haber planes integrales para cada cuenca (comprendiendo sus partes alta, media y baja) donde interactúen las diferentes aristas-disciplinas a considerar. Asimismo, en la fase de elaboración no hay mención alguna a todas las organizaciones sociales, universidades, gremios empresariales, colegios profesionales y otros que deberían participar en el ámbito de cada región y localidades específicas. ¿Dónde quedó el planeamiento concertado? A partir de estos planes territoriales integrales deberían desprenderse los planes sectoriales específicos para ser ejecutados articuladamente por los diferentes niveles de gobierno.

En el plazo establecido es probable que solo se cuente con una lista numerosa y desordenada de proyectos tradicionales sin lógica alguna. ¿Podrán plantearse proyectos innovadores?, ¿tendremos una reconstrucción con cambios?, ¿puede pensarse que un plan de 90 días se mantenga más o menos fijo en el tiempo? Por otra parte es un gran absurdo crear un nuevo organismo cuando se tiene al Ceplan. Asimismo, es el colmo que esta institución no participe en su directorio al igual que el Ministerio del Ambiente que es responsable de prever los problemas que originaron los desastres. ¿Pueden los gobiernos regionales y locales plantear todas sus observaciones al Plan en 10 días?

La norma también supone como automático y rápido el reporte de daños y afectados, cuando se trata de un proceso complejo, más aún cuando hay que valorizarlo. La modalidad de obras a cargo de privados para el encausamiento y escalonamiento de ríos por terrenos era innecesaria y abre la puerta a conflictos. Es un absurdo plantear la posibilidad de crear otras autoridades futuras cuando surjan nuevos desastres naturales (primera disposición complementaria final). La cláusula anticorrupción incorporada es burda y elemental. En fin, nada se dice de la estructura organizacional de la nueva autoridad, incluida la necesidad de contar con un consejo asesor técnico permanente para proponer y evaluar las propuestas creativas que se requieren. Tampoco se plantean los criterios para ejecutar las obras de reconstrucción (por ejemplo, generación de empleo e ingresos locales, entre otras); ni los criterios para seleccionar las obras de reconstrucción de emergencia que no requieren del Plan. ¿Más de lo mismo de siempre?


27.6.14

Las medidas tributarias del paquete

Carlos Casas

La semana pasada el Presidente y el Ministro de Economía dieron unos brochazos iniciales de lo que será el paquete de medidas para mejorar contrarrestar la desaceleración de la economía. Los estimados se van sincerando en la medida que se van revelando los datos de los últimos meses que muestran un crecimiento por debajo de lo esperado tanto por los analistas como por el gobierno. Ello ha llevado a que se haya diseñado un paquete que contiene medidas tributarias orientadas a disminuir costos para los empresarios.

Un punto importante es la reducción de deudas tributarias y un recálculo de los intereses. Debemos recordar que la SUNAT aplicaba unos intereses muy altos hace algunos años lo que ocasionó que los montos de las deudas tributarias crecieran fuertemente. Con estos intereses se generaban muchos procesos ante el tribunal fiscal en donde la administración tributaria busca cobrar la deuda calculada mientras que las empresas arguyen que no cuentan con la liquidez necesaria y que le pago de tal deuda afectaría su situación patrimonial. Esto ocasionó que el tribunal fiscal se llenara de procesos y ocasionara que mucha de la deuda se considerara impagable y por tanto se daba por perdida en la práctica. Desde el punto de vista de las empresas los gastos en estudios de abogados tributaristas y las provisiones iban aumentando lo que ocasiona un aumento de los costos.

Dado lo anterior, la reducción de los intereses a aplicar hace que las deudas tributarias aumenten su probabilidad de pago y que las provisiones de las empresas sean menores. Quienes perderán acá serán los estudios de abogados seguramente. Sin embargo, creemos que este tipo de medidas van en el sentido de generar mejores condiciones para las empresas y, como se ha mencionado, se liberaría liquidez la cual podría ser utilizada para contratar más personas. Acá es donde creemos que el razonamiento está errado debido a que empresa contrata trabajadores si es que ve que existen buenas perspectivas para la economía. El tema de las expectativas es muy importante en este aspecto. Desde Keynes se conoce que los “espíritus animales” guían el comportamiento de los agentes económicos en especial los empresarios. Para ello se necesita infundir confianza a través de mensajes claros y acciones concretas que generen un entorno favorable para el desarrollo de empresas sostenibles. Este tipo de medida tributaria no genera una mejora sustancial de dicho entorno. Las empresas contratarán más trabajadores así no tengan liquidez si perciben un panorama claro de crecimiento. En ello se debe trabajar.  Ello implica mejorar la competitividad de la economía. 

Por otro lado, se ha anunciado que se revisará el sistema de detracciones que se implementó en los años recientes. Consideramos ello positivo porque era un trámite engorroso tanto para la empresa como para el cliente y si existía un pequeño error involuntario se generaban multas desproporcionadas. Esto sí representaba una reducción de liquidez importante para las empresas. Si este sistema se simplifica o se hace más compatible con la actividad empresarial será de mucha utilidad. Esto sí generará un aumento de liquidez pero, nuevamente, por mayor liquidez no se va a contratar más personas sino por las perspectivas económicas. En ello se debe trabajar. Parece que este año el crecimiento bajará pero hay cierta esperanza que el 2015 y 2016 serán mejores si aprendemos de los errores pasados.